Archivo de la etiqueta: muerte

Testimonio de fe

La verdadera vida viene luego. La muerte no es la última palabra (pulsar sobre la foto para poder leer bien el texto)

Todos tenemos que morir

El “creador” del primer Macintosh muere el 5 de octubre en San Francisco (EE.UU).
Allá en el inicio de los años 80 recuerdo una tienda al lado de donde yo vivía, que con el logo de Apple, vendía ordenadores. Siempre me llamó la atención. Posteriormente me interesé por el mundo de la informática y en un principio use los ordenadores que utilizaban el sistema operativo MS DOS, que posteriormente copiarían de Apple introduciendo el conocido Windows.

La muerte de Steve Jobs nos ha hecho recordar muchas cosas de estas últimas tres décadas. En su homenaje y como reflexión que nos puede ayudar a comprender mejor el ser humano, escribo estas líneas. Descanse en paz.

Steve Jobs, nació en San Francisco el 24 de febrero de 1955. Jobs comenzó en 1976 junto a Steve Wozniak y Ronald Wayne, fundó Apple, después de elaborar los primeros proyectos en el garaje de su casa. En sólo diez años la sociedad alcanzó los dos mil millones de dólares de facturación. El lanzamiento del primer Macintosh se remonta a enero de 1984. Era un genio.
En 1985 Jobs es expulsado de la sociedad. El regreso a la dirección de Apple tiene lugar a finales de 1998. Relanza la empresa en crisis. Posteriormente revoluciona aún más sociedad: Inventó el Smartphone (teléfonos inteligentes) con el iPhone, cambió el negocio de la música con el iPod, inventó el PC portátil del futuro, el iPad, hizo que los ordenadores se vendieran sin libros de instrucciones.
Se le ha comparado con Edison así como con Einstein y se le considera un artista digno de ser equiparado con Leonardo da Vinci. El propio Jobs decía que sus productos son una mezcla de arte y tecnología. Fue un genio con éxito. Éxito en la informática con el Macintosh, la música digital con el iPod, el cine de animación con Pixar, la world wiide web con NeXT.

Sabía que le quedaba poco tiempo. Hace unos días, le pidió a su hijo que le llevara en coche para ver Palo Alto por última vez. Uno de sus mejores amigos, el doctor Ornish, le preguntó hace poco si estaba contento por el hecho de haber tenido hijos, y le respondió de forma contundente: “es 10.000 veces lo mejor que he hecho jamás”. Se fue despidiendo de sus mejores amigos y se fue preparando para la muerte. Murió rodeado por su familia, el 5 de octubre de 2011.   Se le ha recordado, en algunas viñetas, de modo cariñoso. entrando en las puertas del cielo y encontrándose con distintos personajes bíblicos.

Una gran lección extraemos de su vida. De unos padres que le dieron en adopción, su gesto fue un bien para el mundo. Steve Jobs fue dado en adopción porque nació en el año 1955. ¿Qué hubiera sucedido si hubiera sido concebido en 1980 o en años posteriores?. ¿Habría nacido?. ¿Su madre, habría abortado, antes de darle en adopción?. La historia se repite. ¿Cuantos Einsteins, Nelsons Mandela, Jobs, Teresas de Calcuta, etcétera, nunca nacerán con la excusa de “que no sufran”? A base de querer evitar el sufrimiento, cerramos la esperanza del futuro. Esa es la raíz que destruye la innovación y la esperanza en nuestra sociedad opulenta. Esa manía de creernos dioses, comete esos errores.

En una cultura que no siempre propone modelos edificantes, Steve Jobs fue un ejemplo de hasta dónde pueden llegar la tenacidad, el trabajo y la fe en uno mismo.
Nos gusta recordar a Steve Jobs como algunas viñetas lo han “retratado” de modo cariñoso entrando en el cielo y encontrándose con distintos personajes bíblicos.



Tres historias para reflexionar

Steve Jobs impartió 12 de junio en 2005 un discurso en la ceremonia de graduación de alumnos de la Universidad de Stanford. En ese discurso Steve Jobs relata tres historias de su vida de las que se pueden sacar lecciones fundamentales.

Sigue leyendo

Todos los santos

Sigue leyendo

Holywins vs Halloween

Holywins vs. Halloween
Dicen los entendidos que la fiesta de Halloween no es tan inocente como disfrazarse de bruja y llevar calabazas iluminadas con inquietantes formas de caras, aunque esa sea la idea que “venden” las casas comerciales con “estanterías de sus establecimientos repletas de trajes de zombis, vampiros, fantasmas, druidas, esqueletos, diablos y hasta seres extraterrestres”.
En París nació la iniciativa de Holywins, que juega con las palabras ‘holy’ (santo) y ‘wins’ («ganar»). Algo así como ‘lo santo gana’.
Según los organizadores de Holywins, “en una sociedad que elude la cuestión de la muerte, la fiesta de Haloween tiene el mérito de que nos interroguemos sobre este tema, pero sólo hace referencia a los rituales morbosos y macabros”.
En Santiago de Chile, en la noche del 31 de octubre se celebra la “Fiesta de la Primavera”.
Nada de monstruos, fantasmas y brujas: todos los disfraces que llevan los niños y jóvenes son de ángeles, princesas y hasta de santos. Antes, los clientes sólo pedían trajes de terror. Ahora llevan de damas antiguas, reinas, cenicientas y ángeles”.
El objetivo de esta fiesta es cambiar la muerte y la oscuridad por la vidael terror y el miedo por la alegría, y la violencia por la paz“.

Todos los Santos vs. Halloween

Amor a la vida frente al amor a la muerte
Biofilia vs. Necrofilia

Halloween tiene un trasfondo de ocultismo. Eso puede ser peligroso. Es preciso dirigir la fiesta de Halloween hacia lo bueno, y no fomentar el gusto por el terror y la muerte. En estas fechas se fomenta que los niños se disfracen de brujas, vampiros, fantasmas, con máscaras de cadáveres, esqueletos y que jueguen con elementos de muerte. Paradójicamente sucede que después cuando muere un familiar estos mismos niños y jóvenes son apartados para no ver al familiar muerto. Se da una falta de lógica.
La fiesta de Halloween se celebra en la noche del día 31 de octubre porque en esa noche los celtas rendían culto al dios de la muerte y de las tinieblas con sacrificios humanos y de animales. La fiesta se remonta a unos 300 años antes de Cristo y, muchos siglos después, su celebración ya modernizada pasó de Irlanda a EE UU a través de la gran ola de emigrantes a Norteamérica en el siglo XIX. La palabra Halloween (pronunciado [ˈha.lo.wiːn]) es una derivación de la expresión inglesa All Hallow’s Eve (Víspera del Día de los Santos).

La Iglesia católica el 1 de noviembre celebra la fiesta de Todos los Santos. En la Iglesia Ortodoxa (también son cristianos) se celebra el primer domingo después de Pentecostés; asimismo esta fiesta se celebra en las las Iglesias Anglicana y Luterana. Todos los Santos son venerados, es especial aquellos que no tienen una fiesta propia en el calendario litúrgico. Por tradición es un día no laborable.

Al día siguiente, la Iglesia católica celebra el recuerdo de los difuntos, orando por ellos. Es una fiesta que estimula a la vida, y no a la muerte. Es costumbre visitar los cementerios para orar por los difuntos y por los familiares que experimentan el dolor de la separación humana. Los cementerios en este día quedan adornados con todo tipo de flores. En todas las iglesias se ofician misas en memoria de estos seres queridos.

Hay que procurar que los niños y jóvenes descubran el valor de la vida y de la bondad y no fomentar el gusto por lo necrófilo, es decir, la muerte.