Archivo de la etiqueta: humildad

Humildad y calidad, servicio al prójimo, fuerza de voluntad y espíritu de sacrificio

Tres ejemplos a seguir: el ejemplo de la humildad, del servicio al prójimo y de la fuerza de voluntad y espíritu de sacrificio

Entre los galardonados con los premios “Príncipe de Asturias 2011″, quiero destacar aquí a tres premios:
Premio de las letras, al músico canadiense Leonard Cohen, quien confesó ante el auditorio que todo lo que ha hecho a lo largo de su carrera musical empezó cuando un joven español le enseñó a tocar la guitarra. Leonard Cohen señaló con humildad que es “difícil” recoger un premio sobre una disciplina que “no controla”. La poesía viene de un lugar que nadie controla ni conquista. Por eso, ha afirmado que es difícil recoger un premio sobre una disciplina que no ha logrado “controlar”. Este artista nació en en Montreal el 21 de septiembre de 1934. Cuenta con una gran trayectoria como poeta, novelista, compositor y cantautor.
Destaco la humildad y calidad.  Ejemplo: “Hallelujah” – Leonard Cohen (Aleluya)

Premio de la Concordia 2011 para los Héroes de Fukushima. Los trabajadores s y fuerzas de seguridad que arriesgaron su vida tras el accidente de la central nuclear de Japón. Recibieron el premio por su heroísmo. Se les conoce como “los 50 de Fukushima”, “héroes de Fukushima”, “héroes sin rostro”, “héroes anónimos”.
El 11 de marzo del 2011 un gran terremoto sacudió el noreste de la isla japonesa de Honshu y, minutos después, una ola gigante arrasó buena parte de la región, mató a unas 20.000 personas y dañó gravemente la central nuclear Fukushima Daiichi.
El riesgo de una gran catástrofe nuclear obligó a evacuar a la población de los alrededores y a la gran mayoría de los trabajadores de la central. Pero 50 operarios se quedaron intentando evitar o minimizar los daños.
“Exponer su vida por salvar a otro es lo que más dignifica al ser humano”. Se considera ejemplar el comportamiento de los ‘Héroes de Fukushima’ que han dado prueba de ilimitado valor e incomparable altruismo en el cumplimiento del deber y mostrado al mundo entero lo mejor de una actitud de servicio al prójimo.

El Premio Príncipe de Asturias de los Deportes para el mejor fondista de todos los tiempos, el etíope Haile Gebrselassie.
Se recordó Haile era un niño y tenía que recorrer 20 kilómetros para ir y volver de la escuela.
Observar el brazo izquierdo su postura corriendo.  Ese “tic” le quedó …fueron muchos días corriendo 20 kilómetros llevando en ese brazo izquierdo los libros de la escuela.  Con los pies descalzos, los libros de texto bien sujetos con el brazo izquierdo, generó en su persona un singular estilo de correr.

La fuerza de voluntad y el espíritu de sacrificio fueron las dos virtudes a resaltar en este gran atleta de 38 años que ha batido 47 récords del mundo, ostenta dos medallas de oro olímpicas y acumula cuatro títulos mundiales en 10.000 metros, además de la plusmarca mundial de maratón de 2007 a 2011. Y tiene previsto competir en el maratón de los Juegos Olímpicos de Londres del año que viene.
En él, la fuerza de voluntad y el espíritu de sacrificio son la norma. Norma para alcanzar el éxito deportivo y para demostrar que se pueden superar los retos más difíciles cuando se persiguen con tenacidad y grandeza de ánimo.

Oración

En lo ajetreado de nuestros días, frecuentemente olvidamos elevar una plegaria al Señor, sin embargo no olvidamos tomar el móvil, enviar mensajes, etc.
Por esta razón, te invito a que envíes este mensaje… hagas esta oración para nuestro Dios…
Es un momento.

Dios mío…

Ayúdame a decir siempre la verdad y si acaso, con más fuerza en la cara de los fuertes, y a no mentir para conseguir el aplauso de los débiles.
Si me das dinero, no tomes mi felicidad. Y si me das fuerzas, no quites mi raciocinio. Si me das éxito no me quites la humildad

Ayúdame a conocer la otra cara de la imagen, y no me dejes acusar a mis adversarios, tachándoles de traidores porque no comparten mi criterio.
Enséñame a amar a los demás como me amo a mí mismo, y a juzgarme como lo hago con los demás.
No me dejes vanagloriarme con el éxito cuando lo logre, ni desesperarme si fracaso.
Más bien, hazme siempre recordar que el fracaso es la prueba que antecede al éxito.
Enséñame…que la tolerancia es el más alto grado de la fuerza y que el deseo de venganza es la primera manifestación de la debilidad.
Si me despojas del dinero, déjame la esperanza…y si me despojas del éxito, déjame la fuerza de voluntad para poder vencer el fracaso.
Si me despojas del don de la salud déjame la gracia de la fe.
Si hago daño a la gente, dame la fuerza de la disculpa, y si la gente me hace daño, dame la fuerza del perdón y la clemencia.
Dios mio…si te olvido ¡no me olvides! Amén