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Todos los santos. Biofilia vs necrofilia

Biofilia vs. Necrofilia
Halloween tiene un trasfondo de ocultismo. Eso puede ser peligroso. Es preciso dirigir la fiesta de Halloween hacia lo bueno, y no fomentar el gusto por el terror y la muerte. En estas fechas se fomenta que los niños se disfracen de brujas, vampiros, fantasmas, con máscaras de cadáveres, esqueletos y que jueguen con elementos de muerte. Paradójicamente sucede que después cuando muere un familiar estos mismos niños y jóvenes son apartados para no ver al familiar muerto. Se da una falta de lógica.

La fiesta de Halloween se celebra en la noche del día 31 de octubre porque en esa noche los celtas rendían culto al dios de la muerte y de las tinieblas con sacrificios humanos y de animales. La fiesta se remonta a unos 300 años antes de Cristo y, muchos siglos después, su celebración ya modernizada pasó de Irlanda a EE UU a través de la gran ola de emigrantes a Norteamérica en el siglo XIX. La palabra Halloween (pronunciado [ˈha.lo.wiːn]) es una derivación de la expresión inglesa All Hallow’s Eve (Víspera del Día de los Santos).

La Iglesia católica el 1 de noviembre celebra la fiesta de Todos los Santos. En la Iglesia Ortodoxa se celebra el primer domingo después de Pentecostés; asimismo esta fiesta se celebra en las Iglesias Anglicana y Luterana. Todos los Santos son venerados, en especial aquellos que no tienen una fiesta propia en el calendario litúrgico. Por tradición es un día no laborable.

Al día siguiente, la Iglesia católica celebra el recuerdo de los difuntos, orando por ellos. Es una fiesta que estimula a la vida, y no a la muerte. Es costumbre visitar los cementerios para orar por los difuntos y por los familiares que experimentan el dolor de la separación humana. Los cementerios en este día quedan adornados con todo tipo de flores. En todas las iglesias se ofician misas en memoria de estos seres queridos. Hay que procurar que los niños y jóvenes descubran el valor de la vida y de la bondad y no fomentar el gusto por lo necrófilo, es decir, la muerte.

 Holywins vs. Halloween
Dicen los entendidos que la fiesta de Halloween no es tan inocente como disfrazarse de bruja y llevar calabazas iluminadas con inquietantes formas de caras, aunque esa sea la idea que “venden” las casas comerciales con “estanterías de sus establecimientos repletas de trajes de zombis, vampiros, fantasmas, druidas, esqueletos, diablos y hasta seres extraterrestres”. Sigue leyendo

Holywins vs Halloween

Holywins vs. Halloween
Dicen los entendidos que la fiesta de Halloween no es tan inocente como disfrazarse de bruja y llevar calabazas iluminadas con inquietantes formas de caras, aunque esa sea la idea que “venden” las casas comerciales con “estanterías de sus establecimientos repletas de trajes de zombis, vampiros, fantasmas, druidas, esqueletos, diablos y hasta seres extraterrestres”.
En París nació la iniciativa de Holywins, que juega con las palabras ‘holy’ (santo) y ‘wins’ («ganar»). Algo así como ‘lo santo gana’.
Según los organizadores de Holywins, “en una sociedad que elude la cuestión de la muerte, la fiesta de Haloween tiene el mérito de que nos interroguemos sobre este tema, pero sólo hace referencia a los rituales morbosos y macabros”.
En Santiago de Chile, en la noche del 31 de octubre se celebra la “Fiesta de la Primavera”.
Nada de monstruos, fantasmas y brujas: todos los disfraces que llevan los niños y jóvenes son de ángeles, princesas y hasta de santos. Antes, los clientes sólo pedían trajes de terror. Ahora llevan de damas antiguas, reinas, cenicientas y ángeles”.
El objetivo de esta fiesta es cambiar la muerte y la oscuridad por la vidael terror y el miedo por la alegría, y la violencia por la paz“.

Todos los Santos vs. Halloween

Amor a la vida frente al amor a la muerte
Biofilia vs. Necrofilia

Halloween tiene un trasfondo de ocultismo. Eso puede ser peligroso. Es preciso dirigir la fiesta de Halloween hacia lo bueno, y no fomentar el gusto por el terror y la muerte. En estas fechas se fomenta que los niños se disfracen de brujas, vampiros, fantasmas, con máscaras de cadáveres, esqueletos y que jueguen con elementos de muerte. Paradójicamente sucede que después cuando muere un familiar estos mismos niños y jóvenes son apartados para no ver al familiar muerto. Se da una falta de lógica.
La fiesta de Halloween se celebra en la noche del día 31 de octubre porque en esa noche los celtas rendían culto al dios de la muerte y de las tinieblas con sacrificios humanos y de animales. La fiesta se remonta a unos 300 años antes de Cristo y, muchos siglos después, su celebración ya modernizada pasó de Irlanda a EE UU a través de la gran ola de emigrantes a Norteamérica en el siglo XIX. La palabra Halloween (pronunciado [ˈha.lo.wiːn]) es una derivación de la expresión inglesa All Hallow’s Eve (Víspera del Día de los Santos).

La Iglesia católica el 1 de noviembre celebra la fiesta de Todos los Santos. En la Iglesia Ortodoxa (también son cristianos) se celebra el primer domingo después de Pentecostés; asimismo esta fiesta se celebra en las las Iglesias Anglicana y Luterana. Todos los Santos son venerados, es especial aquellos que no tienen una fiesta propia en el calendario litúrgico. Por tradición es un día no laborable.

Al día siguiente, la Iglesia católica celebra el recuerdo de los difuntos, orando por ellos. Es una fiesta que estimula a la vida, y no a la muerte. Es costumbre visitar los cementerios para orar por los difuntos y por los familiares que experimentan el dolor de la separación humana. Los cementerios en este día quedan adornados con todo tipo de flores. En todas las iglesias se ofician misas en memoria de estos seres queridos.

Hay que procurar que los niños y jóvenes descubran el valor de la vida y de la bondad y no fomentar el gusto por lo necrófilo, es decir, la muerte.